El papel de las personas y de los equipos de trabajo en la competitividad de las organizaciones actuales está sólidamente contrastado por la investigación y por la práctica profesional en recursos humanos a lo largo de las últimas décadas. La efectividad de las prácticas y procedimientos de gestión de recursos humanos depende, por un lado, del grado en que éstas se vinculan con la estrategia de negocio y con el proyecto de empresa y, por otro lado, de la medida en que fomentan el desempeño y el bienestar de las personas.
Lejos de los enfoques tradicionales, una adecuada gestión de los recursos humanos en contextos de crisis y de transformación se ha revelado como un factor crítico de éxito para las empresas que atraviesan por esas etapas.